Enrique Zúñiga

Estamos acá frente a una verdadera leyenda, con más de 35 años de carrera en el metal extremo, músico fundador y compositor de Atomic Aggressor, una de las bandas más importantes de la historia de nuestro país. Enrique Zúñiga o “Kike”, como le dicen sus amigos, ha sido también el responsable del arte y diseño de “Atomic” desde sus orígenes. Como diseñador gráfico profesional también ha estado involucrado en el arte de otras bandas icónicas de nuestra escena nacional. Es por eso que para esta revista es un verdadero honor contar con las palabras de alguien tan emblemático, que nos puede contar de primera mano cómo se trabaja en la unión de música y arte, desde los inicios de nuestra escena, hasta los días de hoy.

Dibujo Orginal Bloody Ceremonial

© Enrique Zúñiga

Hola Enrique ¿Qué tal? Bienvenido a las páginas de Bloodfeast Zine

Muchas gracias por la invitación a participar y un gran saludos a los lectores.

Partamos de inmediato con los orígenes.
¿A qué edad comenzó tu interés por dibujar temáticas oscuras? ¿Fue paralelo al gusto musical o en otro momento?

Fue en paralelo con el gusto por el metal. Me gusta dibujar desde que tengo memoria, pero la estética más oscura comenzó a influenciarme alrededor de 1982-83, yo creo que cuando conocí la carátula de The Number of the Beast. En poco tiempo conocí un montón discos con gráficas increíbles, pero creo que fue ese cover en particular el que más me marcó.

Además del innegable legado musical, para mi, tanto el logotipo de Atomic como la portada del Bloody Ceremonial, son de los trabajos gráficos más emblemáticos y estéticamente poderosos que tenemos en nuestra escena nacional. ¿Recuerdas cuántos años tenías cuando los hiciste y cómo fue el proceso para crear este logo y portada para el demo?

Muchas gracias por esa opinión. El logo lo empecé a trabajar en 1985, cuando salió la idea de crear la banda con mis amigos del barrio. Era lo primero que necesitábamos para ser una banda real, tan o más importante que tener instrumentos jajaja. Luego alrededor de 1988 lo pulí y ajusté prácticamente a su forma definitiva, pero el diseño en sí era el mismo. De hecho incluso por esa época, cuando nuestro estilo se definió por el death metal, pensamos quizás buscar un nombre más adecuado al estilo, pero no quisimos perder el logo.

El cover del demo lo hice en 1989 cuando decidimos grabar.

¿De dónde sacabas en los 80’s la inspiración para tus dibujos? ¿Tenías algún referente artístico que te sirviera de guía?

Al principio lo más importante era mirar carátulas en disquerías. Obviamente la principal era Rock Shop. Cada vez que iba revisaba todos los vinilos y me quedaba pegados con los que tenían ilustraciones impresionantes, como por ejemplo Holy Diver y The Last in Line de Dio, Abominog de Uriah Heep, Hail to England de Manowar, See you in Hell de Grim Reaper, etc. y por supuesto todos los de Maiden.

Aparte de eso, en mi casa habían algunos libros de arte que también eran bastante inspiradores, especialmente de Dalí y El Bosco.

Ya desde el ’85 la escena empezó a tomar forma y la inspiración también empezó a llegar por fanzines y flyers que llegaban por intercambios. Desde ese año en adelante, cada vez había más material gráfico para mirar.

En esa época ¿Te encargaste de hacer otro tipo de piezas gráficas como poleras, afiches, etc?

Hice algunos afiches, pero pocos, poleras solo para Atomic y el fanzine que te comentaba. Eso además de logos para bandas. Los principales son Darkness, Undercroft y Totten Korps (uno que usó la banda por un tiempo).

En el segundo demo, Resurrection del 91, noto que cambia tanto la técnica de dibujo como la temática, de los demonios con cuernos largos pasas a la creación de este personaje como torturado, rodeado de tentáculos, que vuelve años después en la portada del Rise of the Ancient Ones y luego en Sights of Suffering, casi como una especie de “mascota” estilo Eddie. ¿Nos puedes contar de qué se trata y qué representa este personaje?

Sí, en ese cover usé otra técnica, pensando que probablemente íbamos a imprimir en mejor calidad. Ahí usé pastel seco sobre cartulina negra. Incluso apliqué algo de color, pero finalmente igual se imprimió en blanco y negro.

Lo que buscaba con ese personaje calvo, era una representación del ser humano en general, como especie, carente de rasgos muy particulares. No diría que llega a ser una mascota de la banda (en realidad nunca lo había pensado), sino más bien un símbolo del tormento humano al ponerse en contacto o interactuar con fuerzas oscuras. Esa es una temática recurrente en los temas de Atomic y se desprende de nuestra inspiración en el horror cósmico, así que probablemente el pelado va a seguir apareciendo jajaja.

Atomic Aggressor – Sights of Suffering, disco que a parte de ser una patada en la cabeza, cuenta con un arte de portada y layout impresionantes. ¿Podrías contarnos cómo fue el proceso creativo y concepto para la portada? ¿Se involucra el resto de la banda en este proceso? si es así ¿De qué forma?

Obviamente la banda siempre aporta y opina, pero igual me dan cierta libertad para definir la temática o concepto de los covers. En ese caso, la búsqueda era lograr algo más icónico o simbólico que tan representativo de una escena en sí. Algo que en lo posible fuera más reconocible y memorable.También quisimos que la gama de colores fuera reducida y sobria para transmitir cierta oscuridad.

La temática, como te comentaba antes, también era una forma de representar al hombre atrapado por poderes más allá de su comprensión y su control. El castigo por jugar con la oscuridad.

Obviamente acá en el estilo hay influencias de ciertas carátulas legendarias que me marcaron, como Morbid Tales, To Mega Therion, Altars of Madness, etc., además del arte del gran maestro H. R. Giger (R.I.P.) que sin duda es una de mis mayores fuentes de inspiración.

Entrevista completa en la edición impresa de Bloodfeast Zine…


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